2 de octubre de 2011

Descubrimiento del carbunco



En el momento de conocer una patología como el carbunco es importante conocer su historia, su descubrimiento y de que formas fue  manejado por los científicos en el momento de su aparición para tener conciencia de su evolución.

El primero en aportar al estudio de esta enfermedad fue Robert Coch 
Nación 1843, estudió en la universidad de Gotinga teniendo siempre curiosidad en la observación de la sangre de las ovejas y vacas Con frecuencia observaba la sangre de animales muertos de carbunco. una extraña enfermedad temida por los ganaderos. Que cuando aparecía acabada son rebaños completos muy rápidamente. El animal afectado era portador de una sangre de color negrusco en muchas ocasiones el ganadero que tocaba a los animales infectado presentaba extrañas erupciones en la piel  y problemas respiratorios asociados a la neumonía que llevaban a esta persona a la muerte de manera fulminante.

  • ·       “Al examinar la sangre de esos animales vio como entre los glóbulos rojos aparecían unas curiosas formas que en ocasiones tenían forma de bastoncillos y otras de filamentos. Además, se dio cuenta de que esos filamentos nunca estaban presentes en la sangre de animales sanos. ¿Serían seres vivos?”(1)

  • ·       Para comprobarlo decidió infectar de carbunco a los ratones por medio de astillas de madera untadas con sangre de animales muertos de carbunco, notando que el animal se moría al poco tiempo.
  • ·        Para comprobar su teoría de que esto bastoncillos eran seres vivos decidió infectar humos acuoso del ojo de una vaca con sangre de animales enfermos de carbunco.


  • ·       “bajo el microscopio observó con asombro cómo los escasos filamentos que había en un principio comenzaban a duplicarse ante su mirada y a crear una inmensa maraña que se extendía por toda la gota. Era evidente que se trataba de seres vivos”.

 

  • ·       Des este modo Koch concluyó que Cuando un animal moría de carbunco y era enterrado, los bacilos se convertían en esporas, que podían resistir durante mucho tiempo en estado latente en el suelo. Cuando más tarde otro animal entraba a pastar en aquel terreno se infectaba con las esporas, que acababan causándole la enfermedad.


1 del Mazo Vivar A, Revista Ciencia, p. 24
2  Ibíd ., p.25

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